Excursiones: Howth

Howth es un pintoresco pueblecito costero enclavado en una pequeña península en un extremo de la misma bahía de Dublín y por tanto, a tiro de piedra de la ciudad (menos de 20 minutos en coche desde el centro). Es un lugar perfecto donde poder ver, aunque sea un poquito, lo que todo el mundo tiene en mente cuando piensa en Irlanda: praderas verde esmeralda que se asoman al mar en abruptos acantilados. Su puerto pesquero es el sitio perfecto para degustar algo de pescado o marisco fresco en alguno de sus típicos pubs y restaurantes (ojo, porque aunque parezca lo contrario, ¡es dificil comer pescado en Irlanda!), dar un paseo por los espigones contemplando los barcos del puerto o hacer una bonita excursión por los acantilados que lo rodean camino del faro.

La excursión hasta el faro, está perfectamente señalizada, y aunque hay que tener cuidado (las mínimas precauciones de no asomarse demasiado) disfrutaremos de unas fabulosas vistas al mar desde lo alto de los acantilados, su furia batiente contra las rocas, y quien sabe si el avistamiento de algunas focas (y si la mision fracasa a mar abierto, siempre te las puedes ver las focas en el puerto). El premio de un paseo de poco más de media hora, caminando suave a ritmo tranquilo es unas vistas del faro (que no se puede visitar) y si el tiempo lo permite y está despejado, una amplísima vista de la bahía de Dublín. ¡Merece la pena!

La vuelta, que puede hacerse un poco pesada por tener que hacerla por el mismo camino, puede aprovecharse para observar, con unos buenos prismáticos, la cantidad y diversidad de aves que habitan la pequeña isla/islote que emerge frente a Howth, conocida como el Ojo de Irlanda (Ireland’s Eye) ; para recuperar, siempre podemos tomarnos unas Guinness.

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