Propuesta de Matrimonio: 29 de Febrero, Julio César, Santa Brígida y San Patricio
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¿Qué tienen en común el emperador romano Julio César, Santa Brígida y San Patricio?
Pues digamos que entre los tres montaron una historia de película… Julio César, en el año 46 AD sacó de la manga el año bisesto, de 366 días, para ajustar el calendario ya que ese día extra cada cuatro años compensa los 0,25 días al año que “nos faltan” al contar lo que realmente le cuesta a la Tierra dar una vuelta completa al Sol.
Santa Brígida, gran observadora, se dió cuenta de que muchas mujeres se tardaban mucho a casar porque algunos mancebos se morían de miedo y demoraban de mala manera la propuesta de matrimonio. Preocupada, pidió la intervención de San Patricio.
El mismo San Patricio, patrón de Irlanda, que no veía con buenos ojos como “buen” habitante del siglo V, que las mujeres tomaran la iniciativa, pero que también estaba al tanto del miedo de algunos hombres, tomó una decisión salomónica: permitió a las mujeres pedir matrimonio un día cada 1460, es decir todos los 29 de febreros del calendario.
Así que aquí tenéis la respuesta. Es una costumbre que aún perdura, aunque solo sea, para hacer bromas en los pasillos de las oficinas.
¿Aguien ha visto hoy a alguna irlandesa, con la rodilla en el suelo y los anillos en la mano, pedir matrimonio a algún afortunado soltero?
¿O será todo por poder hacer la despedidida de soltera? Si San Patricio levantara la cabeza…
